{"id":198,"date":"2016-03-02T10:16:10","date_gmt":"2016-03-02T10:16:10","guid":{"rendered":"https:\/\/josemorella.wordpress.com\/?p=198"},"modified":"2016-03-02T10:16:10","modified_gmt":"2016-03-02T10:16:10","slug":"198","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/198\/","title":{"rendered":"Cronomoto, de Kurt Vonnegut"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\" rel=\"attachment wp-att-201\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\" alt=\"cronomoto\" width=\"325\" height=\"476\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abQue alguien me pegue un tiro mientras soy feliz\u00bb, escribe Kurt Vonnegut en Cronomoto. A Vonnegut le cuesta horrores la felicidad, pero la ha vivido y la recuerda. Ha disfrutado de una una vida digna de vivirse (s\u00f3lo el 17% del a poblaci\u00f3n mundial, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, puede decir lo mismo) y al mismo tiempo ha sufrido una tristeza cong\u00e9nita: \u00abSoy un monopolar depresivo que desciende de monopolares depresivos. Por eso escribo tan bien\u00bb.<\/p>\n<p>En Cronomoto ya est\u00e1 Vonnegut un poco de vuelta de todo, bastante mayor y, seg\u00fan \u00e9l mismo confiesa, sin mucha energ\u00eda para escribir. Hace, pues, lo siguiente: abandona una novela en la que lleva diez a\u00f1os escribiendo y la refr\u00ede. Se pone a meter tijeretazos y la transforma en otra cosa. De ese modo, lo que leemos aqu\u00ed -llam\u00e9mosle novela o como nos d\u00e9 la gana- es algo tan simple como el se\u00f1or Vonnegut cont\u00e1ndonos su novela no escrita como quien te cuenta una peli tras salir del cine. La explicaci\u00f3n est\u00e1 trufada, adem\u00e1s, de cualquier otra cosa: su juventud, su abuelos y sus t\u00edos, sus ideas, sus exmujeres, sus hijos, sus reflexiones, sus asombros, sus lecciones aprendidas, sus man\u00edas, sus confesiones, su madre suicida o su amor por el socialismo. Se relaja y, en suma, se lo pasa de f\u00e1bula. Y nosotros tambi\u00e9n ley\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>Lo que pasaba en la novela inacabada era lo siguiente: el 13 de febrero de 2001 un terremoto de tiempo azota el universo, empujando a todos los seres diez a\u00f1os atr\u00e1s, hasta el 17 de febrero de 1991. Durante esos diez a\u00f1os se da \u00abla resposici\u00f3n\u00bb. Todo el mundo repite exactamente sus \u00faltimos diez a\u00f1os sin poder cambiar nada. Se vive sin voluntad propia. No puedes \u00absalvar tu propia vida o la de un ser querido si no lo hab\u00edas hecho la primera vez\u00bb. En 2001, cuando concluyen los efectos del se\u00edsmo, volvemos a tener libre albedr\u00edo. Pero es dif\u00edcil volver a usarlo por la falta de costumbre. El raro h\u00e9roe que est\u00e1 all\u00ed para ayudar a la humanidad es, c\u00f3mo no, Kilgore Trout, el escritor vagabundo de ciencia ficci\u00f3n que goza m\u00e1s de destruir sus cuentos que de publicarlos y que todos los lectores de Vonnegut conocen de otras novelas suyas.<\/p>\n<p>El libro est\u00e1 escrito en vi\u00f1etas, y por lo tanto hay que leerlo como un c\u00f3mic. Vonnegut es el mismo de siempre, pero algo cansado. Va m\u00e1s suelto. Eso nos da cosas y nos las quita. La trama importa poco, se derrite en nuestros ojos. Lo que se dice entremedio de la trama es lo que importa. Este libro es un c\u00f3mic-conferencia, una tarde en un bar con un hombre muy r\u00e1pido de mente, con la guardia muy baja y, sobre todo, muy tierno. Vonnegut se pas\u00f3 toda la vida escribiendo libros para decirnos que los humanos somos tiernos, y que todos los problemas del mundo -las bombas en Hiroshima y Nagasaki- se producen cuando nos olvidamos de nuestra propia ternura. Y nuestra ternura est\u00e1 inevitablemente mezclada con el humor y la amabilidad hacia nosotros mismos. Escribir es para Vonnegut trabajar sin descanso para hacer libros que nos hagan re\u00edr y que nos recuerden en qu\u00e9 consiste ser humanos, puesto que lo olvidamos constantemente. Se trata de ser subversivo a base de dulzura. La \u00fanica manera, en mi humilde opini\u00f3n, en que podemos ser subversivos sin reproducir los patrones inconscientes de agresi\u00f3n y dominaci\u00f3n de los que adoran ser poderosos. Todos los subversivos que han alcanzado puestos de poder y han logrado mejorar el mundo lo han hecho desde ese coraz\u00f3n roto y tierno que sabe re\u00edrse de s\u00ed mismo. Stalin, eso Vonnegut lo sab\u00eda muy bien, no ten\u00eda el m\u00e1s m\u00ednimo sentido del humor.<\/p>\n<p>Vonnegut fue un socialista hasta el fin de sus d\u00edas. Cita, una vez m\u00e1s, a Eugene Debs: \u00abMientras haya una clase baja, pertenecer\u00e9 a ella. Mientras haya delincuencia, ser\u00e9 parte de ella. Mientras haya un alma en prisi\u00f3n, no ser\u00e9 libre\u00bb. Eugene Debs fue cinco veces candidato socialista a la presidencia de los Estados Unidos, y lo encerraron por echar discursos brillantes y llenos de compasi\u00f3n. Es el personaje sobre el que los americanos no se atreven a hacer una de esas series de televisi\u00f3n de calidad que hacen ahora. Heywood Broun, un famoso periodista, dijo de \u00e9l: \u00abese viejo con los ojos encendidos cree en serio que puede haber algo parecido a una hermandad humana. Pero lo m\u00e1s raro no es eso: es que cuando lo tengo cerca, lo creo yo tambi\u00e9n.\u00bb A m\u00ed me parece que todos los libros de Vonnegut, del primero al \u00faltimo, han sido escritos para encender en los ojos de los lectores el mismo fuego que hab\u00eda en los de Eugene Debs.<\/p>\n<p>En Cronomoto lo bueno se encuentra encerrado en multitud de cosas malas. Se habla durante paginas de gente que no quiere vivir y, sin condenar en absoluto sus suicidios o sus malas decisiones, el texto se convierte una celebraci\u00f3n de la vida. Es desgarradora -sin que Vonnegut la escriba con desgarro- la relaci\u00f3n con su hermana, muerta a los 41 a\u00f1os. Las peque\u00f1as an\u00e9cdotas que hac\u00edan esa relaci\u00f3n aut\u00e9ntica. Todo lo aut\u00e9ntico se puede contar como algo peque\u00f1o. Si no se puede, no es aut\u00e9ntico. Un pariente de Vonnegut repet\u00eda la frase \u00absi esto no es agradable, \u00bfqu\u00e9 lo es?\u00bb cada vez que la vida le sonre\u00eda. Lo sencillo es m\u00e1gico. El suicidio y la alegr\u00eda son dos manifestaciones palpitantes de lo mismo, del asunto extra\u00f1o este de estar vivos pululando por el planeta.<\/p>\n<p>De golpe, adem\u00e1s, nos llegan sus ramalazos de inteligencia radical. No hay que desvelarlos en una rese\u00f1a, pero podemos anunciarlos. \u00bfQu\u00e9 tienen que ver Hitler y \u00c9dith Piaf? Vonnegut tiene un tremendo o\u00eddo para enlazar lo que no parec\u00eda susceptible de ser enlazado. Lo caza al vuelo y nos lo pone delante de las narices.<\/p>\n<p>El texto es un constante chorro de an\u00e9cdotas e ideas. A m\u00ed, por ejemplo, me impact\u00f3 que una de las enmiendas que el autor propone a la constituci\u00f3n americana sea un ritual de paso obligatorio para todos los adolescentes. Una fiesta en la que se celebrar\u00e1 que ya son co-responsables de lo que ocurre en la sociedad. En un mundo en la que los rituales tradicionales han sido sustituidos hace tiempo por las compras, y los templos por centros comerciales, resulta impactante la claridad y sencillez de la propuesta de Vonnegut. Tambi\u00e9n introduce la idea de que el Estado haga lo posible por que a todos nos echen de menos al morir. Esto es imposible, seg\u00fan Vonnegut, sin familias extensas como la suya. Tener una familia extensa te salva de todo y te da sentido. Te salva de la tecnolog\u00eda, de la alienaci\u00f3n, del olvido, de la depresi\u00f3n monopolar. El decrecimiento que nos salvar\u00e1 de esta monstruosidad de consumo en la que vivimos no vendr\u00e1 teniendo menos hijos, sino teniendo m\u00e1s y d\u00e1ndoles todo eso que los gadgets, las compras sin pausa y el est\u00fapido entretemiento eterno no pueden darles. La chispa en los ojos de Eugene Debs, de Kurt Vonnegut y de los cientos de miles de personas que aman sus libros.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abQue alguien me pegue un tiro mientras soy feliz\u00bb, escribe Kurt Vonnegut en Cronomoto. A Vonnegut le cuesta horrores la felicidad, pero la ha vivido y la recuerda. Ha disfrutado de una una vida digna de vivirse (s\u00f3lo el 17% del a poblaci\u00f3n mundial, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, puede decir lo mismo) y al mismo tiempo [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.0 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cronomoto, de Kurt Vonnegut -<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/josemorella.com\/ca\/198\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ca_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cronomoto, de Kurt Vonnegut -\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abQue alguien me pegue un tiro mientras soy feliz\u00bb, escribe Kurt Vonnegut en Cronomoto. A Vonnegut le cuesta horrores la felicidad, pero la ha vivido y la recuerda. Ha disfrutado de una una vida digna de vivirse (s\u00f3lo el 17% del a poblaci\u00f3n mundial, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, puede decir lo mismo) y al mismo tiempo [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/josemorella.com\/ca\/198\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-03-02T10:16:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"morellajose@gmail.com\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrit per\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"morellajose@gmail.com\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Temps estimat de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minuts\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/\",\"url\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/\",\"name\":\"Cronomoto, de Kurt Vonnegut -\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\",\"datePublished\":\"2016-03-02T10:16:10+00:00\",\"dateModified\":\"2016-03-02T10:16:10+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/0a3eb474c24e8825e134b0ffcd4f1de4\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"ca\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/josemorella.com\/198\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"ca\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/198\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/josemorella.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cronomoto, de Kurt Vonnegut\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/josemorella.com\/\",\"name\":\"\",\"description\":\"Novelista y asesor literario en espa\u00f1ol y catal\u00e1n\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/josemorella.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"ca\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/0a3eb474c24e8825e134b0ffcd4f1de4\",\"name\":\"morellajose@gmail.com\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"ca\",\"@id\":\"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f27aaa95af531fbe2956f4fdc7081b1c130bf7e32bd4d7539e89ae4e33589f50?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f27aaa95af531fbe2956f4fdc7081b1c130bf7e32bd4d7539e89ae4e33589f50?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"morellajose@gmail.com\"},\"url\":\"https:\/\/josemorella.com\/ca\/author\/morellajosegmail-com\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cronomoto, de Kurt Vonnegut -","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/198\/","og_locale":"ca_ES","og_type":"article","og_title":"Cronomoto, de Kurt Vonnegut -","og_description":"\u00abQue alguien me pegue un tiro mientras soy feliz\u00bb, escribe Kurt Vonnegut en Cronomoto. A Vonnegut le cuesta horrores la felicidad, pero la ha vivido y la recuerda. Ha disfrutado de una una vida digna de vivirse (s\u00f3lo el 17% del a poblaci\u00f3n mundial, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, puede decir lo mismo) y al mismo tiempo [&hellip;]","og_url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/198\/","article_published_time":"2016-03-02T10:16:10+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png","type":"","width":"","height":""}],"author":"morellajose@gmail.com","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrit per":"morellajose@gmail.com","Temps estimat de lectura":"6 minuts"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/","url":"https:\/\/josemorella.com\/198\/","name":"Cronomoto, de Kurt Vonnegut -","isPartOf":{"@id":"https:\/\/josemorella.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png","datePublished":"2016-03-02T10:16:10+00:00","dateModified":"2016-03-02T10:16:10+00:00","author":{"@id":"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/0a3eb474c24e8825e134b0ffcd4f1de4"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/#breadcrumb"},"inLanguage":"ca","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/josemorella.com\/198\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ca","@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/#primaryimage","url":"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png","contentUrl":"https:\/\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cronomoto.png"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/josemorella.com\/198\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/josemorella.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cronomoto, de Kurt Vonnegut"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/josemorella.com\/#website","url":"https:\/\/josemorella.com\/","name":"","description":"Novelista y asesor literario en espa\u00f1ol y catal\u00e1n","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/josemorella.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"ca"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/0a3eb474c24e8825e134b0ffcd4f1de4","name":"morellajose@gmail.com","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ca","@id":"https:\/\/josemorella.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f27aaa95af531fbe2956f4fdc7081b1c130bf7e32bd4d7539e89ae4e33589f50?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f27aaa95af531fbe2956f4fdc7081b1c130bf7e32bd4d7539e89ae4e33589f50?s=96&d=mm&r=g","caption":"morellajose@gmail.com"},"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/author\/morellajosegmail-com\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":552,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/erri-de-luca-aqui-no-ahora-no\/","url_meta":{"origin":198,"position":0},"title":"Erri de Luca. Aqu\u00ed no, ahora no.","author":"morellajose@gmail.com","date":"setembre 1, 2018","format":false,"excerpt":"Hace tiempo que reconoc\u00ed en Erri De Luca a un maestro. Lo leo rendido: ese es el estado en que se lee a los maestros. Releo muchos p\u00e1rrafos intentando encontrarles el resorte m\u00e1gico, intrigado por la aparente facilidad con que me llevan adonde quieren. Sus tramas son difusas, apenas una\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"aqui-no-ahora-no","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/aqui-no-ahora-no.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":609,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/609\/","url_meta":{"origin":198,"position":1},"title":"No creo que haya ninguna\u2026","author":"morellajose@gmail.com","date":"juny 13, 2019","format":false,"excerpt":"No creo que haya ninguna manera buena o mala de escribir novelas, pero a m\u00ed en particular me gustan (gustar no es la palabra, pero ya me entienden) las que me obligan de repente a dejar de leer. A revisar mi vida entera. Pedrada a la cabeza y \u00a1bum!, desorientaci\u00f3n.\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/joyce.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/joyce.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/joyce.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/joyce.jpg?resize=700%2C400&ssl=1 2x"},"classes":[]},{"id":379,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/el-camino-del-perro\/","url_meta":{"origin":198,"position":2},"title":"El camino del perro, de Sam Savage","author":"morellajose@gmail.com","date":"novembre 12, 2016","format":false,"excerpt":"Esta novela habla, en principio, sobre artistas diletantes y sobre el peligro del diletantismo. Dicho peligro es m\u00e1s sutil de lo que parece. Si un artista es honesto consigo mismo se dar\u00e1 cuenta de que resulta tremendamente dif\u00edcil discernir si su arte se nutre de sus neurosis eg\u00f3ticas o de\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"perro","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/perro.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":193,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/193\/","url_meta":{"origin":198,"position":3},"title":"Croatoan, de Jos\u00e9 Carlos Somoza","author":"morellajose@gmail.com","date":"mar\u00e7 2, 2016","format":false,"excerpt":"Hay que ser osado para escribir una novela apocal\u00edtica de intriga en los tiempos que corren. Ambas cosas -el fin del mundo y la falta de piezas informativas que sirva de cebo a los lectores para llegar hasta el final de los libros- abundan en cantidades inasumibles para nosotros en\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"26876574","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/26876574.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":390,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/intemperie\/","url_meta":{"origin":198,"position":4},"title":"Intemperie, de Jes\u00fas Carrasco","author":"morellajose@gmail.com","date":"mar\u00e7 25, 2017","format":false,"excerpt":"Una de las novelas m\u00e1s s\u00f3lidas que he le\u00eddo este a\u00f1o es Intemperie, de Jes\u00fas Carrasco. Se podr\u00eda escribir mucho sobre la relaci\u00f3n con el l\u00e9xico que el texto nos propone. La lectura es un paseo en el que vamos viendo caer, como meteoritos, palabras que a pesar de estar\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"intemp","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/intemp.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":342,"url":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/complejo-y-brutal\/","url_meta":{"origin":198,"position":5},"title":"Expulsiones, de Saskia Sassen","author":"morellajose@gmail.com","date":"agost 5, 2016","format":false,"excerpt":"En cuanto supe de Saskia Sassen -la escuch\u00e9 en un v\u00eddeo de Internet hablando sobre los refugiados- me di cuenta de que ten\u00eda que leerla para ganar perspectiva sobre mi mundo. Ella, como otros pensadores contempor\u00e1neos (pienso en Zygmunt Bauman, David Suzuki o Franco Berardi) me ayudan a no seguir\u2026","rel":"","context":"A &quot;Art\u00edculos&quot;","block_context":{"text":"Art\u00edculos","link":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/category\/articulos\/"},"img":{"alt_text":"sassen","src":"https:\/\/i0.wp.com\/josemorella.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/sassen.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josemorella.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}